

Alex cayó al suelo, ante las risas de Blake.
- Te lo dije- comentó el ángel-Verte volar iva a ser muy divertido.
- ¿Volar?- preguntó Alex, histérica-¡Lo único que me has dicho es que mueva las alas! ¡Ni una lección ni nada! Más que volar parezco un pato.
Blake rió de nuevo.
- ¿Y que más quieres? Volar es algo natural en los ángeles, y nucna he dado clases de nada, con lo cual...
Alex rugió. Se intentó levantar, con cierta torpeza, pero cayó al suelo.
- Pues ese es tu problema, pero cómo no me enseñes a moverme, me voy a enfadar.
- Uy, cuidado- Blake arqueó las cejas- Un ángel que no sabe ni aguantarse de pieme amenaza. A ver que me hace, ya temo por mi vida...
Blake no acabó la frase, porque en ese momento algo le empujó y cayó al suelo.
-Repito: no es muy bueno verme enfadada- sonrió Alex.
Blake se levantó y, ante su asombro, vió a Alex de pie, andando sin ningún problema.
- Andar con las alas no es tan difícil, simplemente es un peso muerto a la espalda, y casi no se notan- la chica suspiró- Volar es otra cosa, y como no sé, me tendras que enseñar.
- Increíble, no sabes nada acerca de dónde estás, ni las criaturas de este lugar, ni lo que pasó, y estás tan tranquila...-Blake suspiró-A ti no hay quien te entienda, ¿sabes?
- Lo sé- contestó Alex on serenidad- Pero perder la calma no sirve para nada, y cómo sé que prefieres contármelo todo antes que verme llorar sin fin...
Blake chasqueó la lengua.
- Llora todo lo que quieras, me da igual.
Alex esbizó una media sonrisa.
- Con llorar quería decir berrear, y no te gustaría saber todo lo que puedo gritar...
Blake suspiró.
- Está bien, te enseñaré a volar y te contaré todo, pero...- se giró hacia Alex totalmente serio- Ni berrearás, ni llorarás, ni gritarás y...cuando lleguemos a la escuela, vas a ir directamente a buscar a un ángel llamado Sira, ¿entendido?
Alex asintió y sonrió maliciosamente.
- A mi mientras me cuentas lo que pasa en este bosque, me da igual lo que tenga que hacer.
- Ah vale- Blake se encogió de hombros- Entonces me harás la colada durante tres meses, y limpiarás mi habitación durante cuatro.
- Pero...-intentó protestar Alex.
- Me has dicho que harías cualquier cosa, ¿no?
Alex suspiró.
- Si.
- Ahora, a volar.
Después de varios intentos fallidos y muchos supiros, Alex ya sabía planear, de una forma bastante catastrófica, pero algo es algo.
Lo primero que Blake la había explicado era cómo despegar y aterrizar. Alex lo había aprendido sin complicaciones, pero luego la cosa se torció. Mantenerse en el aire era muy complicado, por no hablar de conseguir ir en la dirección exacta; las corrientes eran muy caprichosas, y hacía falta poner las alas en la postura perfecta para mantener el equilibrio.
Blake intentaba enseñarla por medio de sus propias alas.
- Siempre rectas, así aprovecharás el aire, y cuándo te pares, impúlsate moviéndolas.
Alex había aprendido de una forma muy irregular, pero quedaba poco tiempo para algo que Blake había denominado "el encuentro", y para entonces Alex necesitaba volar, por poco que fuese.
Lo que más la costó aprender fué moverse. Las alas y el cuerpo debían estar en perfecta sincronía, y aquello la costaba, tanto que a veces había perdido el equilibrio y había acabado dándose contra árboles. Al final acabó aprendiendo a moverse lentamente, irregularmente y girando muy poco.
- ¿Para cuándo aprendo a hacer piruetas?- le preguntó a Blake con acento entusiasta.
Este le miró con cara asesina.
- Era una broma- añadió acobardada.
Blake se sentó, cansado, en una roca de los alrededores.
- No sé si reír, llorar, enfadarme, romper algo, volar y irme para siempre, comer, dormir...Enseñarte a volar cansa mucho.
- Lo siento- dijo Alex- Pero ahora me tienes que contar lo que está pasando aquí.
Blake abrió los ojos.
- Eres muy cansina, ¿sabes?
- ¡Oye!- exclamó, ofendida.
- Pero bueno, te lo contaré...
>>Verás, desde tiempos inmemoriables...
- ¿Me lo vas a relatar en plan viejo?
Blake le lanzó otra mirada asesina.
- Vale vale. Me cayo.
- Continuaré...
>>Desde tiempos inmemoriables, ha habido humanos que nacieron con malformaciones genéticas. Pero, a veces, nacían con genes distintos a los demás, alas en el caso de los demonios y los ángeles, dientes y gran velocidad en caso de los vampiros, y transformaciones en los licántropos. Después de hablarlo mucho, el gobierno decidió encerrar a estas bestias. Pero a veces algunas se escapaban y conseguían perpetuar la especie. Un pequeño grupo de ellos vinieron y fundaron algunas colonias en torno a un lago. Poco a poco el gobienro trajo a todas aquí, y olvidando el tema. Gracias a una serie de contactos y de asesinatos por parte de estas bestias, hoy nadie de las afueras sabe nuestros "poderes", por llamarlo de alguna forma, pero si que algunos escaparon del bosque y persiguen a los nuevos para matarlos, simplemente diversión o enemistad. Y...fin.
- ¿Y ya está?- preguntó Alex, sorprendida- ¿Me estás diciendo que eso es todo?
- Hombre, si quieres la versión extendida con nombres y demás...
- ¡No me refiero a eso!- estalló Alex.
- Ya estamos otra vez con tus ataques de histeria...
- ¡Me refiero a que pasa con nosotros! ¡Porque se fundaron estas escuelas! ¡De dónde provenimos...malformaciones genéticas no harían todo esto!
- Tienes razón- asintió Blake- Se dice que los ángeles y los demonios vinieron del cielo y del infierno, pero ya andie se acuerda de eso...Y las escuelas fué un medio de proteger el secreto, porque este no es el bosque en el que encerraban a las bestias...
- ¿Ah no?
Blake movió la cabeza.
- Fué destruido en un incendio. Hay más colonias tipo a este bosque por todo el mundo.
Alex se sentó, con la mirada perdida. Todo era demasiada información para ella, parecía que fuese un simple sueño.
- ¿Y mi coyar?- preguntó al joven, cerrando los dedos torno al cubo.
- La mayoría de las bestias, dígase de nosotros, crían a sus hijos y les mandan a un internado especial, cómo estos. Pero hay otro que abandonan a sus hijos, porque son humanos y no entienden lo que les pasa. Ese coyar certifica que eres un huérfano con poderes, y que tienes que venir a este bosque.
>>Dependiendo del color, eres de alguna raza. Algunos infiltrados del orfanato te le dan de pequeño, y luego recibes la carta para venir a tu internado correspondiente. Todas las personas de este bosque son huérfanas.
- Y mis padres...¿siguen vivos?
-No...son perseguidos por alguno de esos in filtrados y asesinados...lo siento, Alex.
Alex esbozó una pequeña sonrisa.
- Tampoco me importa mucho, vi fotos de mis padres en el orfanato...los más populares, demasiado engreídos para mí.
- Bueno...-Blake se levantó- Ya casi es la hora "del encuentro"...¿alguna pregunta más?
- Sí...-Alex inspiró y sonrió- ¿Todos los ángeles son tan estúpidos como tú?
Blake frunció el ceño.
- Al igual que los humanos...hay para todos lso tipos- y le dió una colleja a Alex- Por ejemplo, tu eres una feliciana de la vida.
Alex se frotó el golpe.
- Gracias hombre- ironizó Alex.
- De nada...ahora, sígueme, nso están esperando...pero tendremos que ir volando.
Alex abrió mucho los ojos.
- ¿Y no puedo ir andando?
Blake la dió otra colleja.
- A quién vamos a ver es muy importante dentro de los ángeles, asíq ue vas volando para que vea lo bien que te he enseñado.
Ales le lanzó una mirada insignificativa.
- Si quieres quedar bien delante de esas persona, causaré menos accidentes andando que volando.
- ¡Que no te libras! Tú te vienes volando y punto- espetó Blake.
- Vale...pero está cerca, ¿no?
Blake sonrió escépticamente.
Es un recorrido largo, pero hay pocos árboles con los que darte.
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